Hablarte en Tercera Persona: El Poder de Decir "Vero, Ya Basta"
- soulyoguiweb
- 13 oct 2024
- 4 Min. de lectura

A veces, somos nuestras peores críticas. Y aunque eso es algo que la mayoría de nosotras ya ha escuchado mil veces, ¿qué hacemos cuando la voz en nuestra cabeza no para de hablar mal de nosotras mismas? En mi caso, he encontrado una técnica simple pero poderosa: hablarme en tercera persona.
Cuando los pensamientos negativos aparecen, me detengo y me digo: “Vero, ya basta”. Es increíble cómo este pequeño truco me ha ayudado a cambiar la forma en que gestiono los momentos de estrés, inseguridad o duda.
Hablarte en tercera persona puede parecer extraño al principio, pero hay una ciencia detrás de esto, y muchos profesionales lo usan por una razón.
¿Por qué Funciona?
Hablarte en tercera persona crea una distancia psicológica entre tú y tus pensamientos, lo que te permite observarlos con más objetividad. Es una técnica usada en psicología cognitiva y por muchos coaches de alto rendimiento. Cuando usas tu propio nombre, es como si te estuvieras observando desde fuera, lo que te da más perspectiva y la oportunidad de cambiar tu diálogo interno. Así, puedes gestionar mejor las emociones y ver las situaciones con más claridad.
Cuando Yo Empecé a Usarla
Quiero compartir algunas historias personales donde esta técnica me salvó de caer en espirales de pensamiento negativo.
1. A los 23, Mi Primera Tienda en Regent Street, UK
Comencé a trabajar en Retail a los 23 años, y uno de mis primeros grandes desafíos fue abrir una tienda en Regent Street, Londres. No solo tenía gente a mi cargo, sino que la obra tenía plazos imposibles, y el estrés era inmenso. Mi mente no paraba de decirme cosas como:
"No estás preparada para esto."
"No eres lo suficientemente buena para liderar a este equipo."
"Van a descubrir que no sabes lo que haces."
En ese momento, me detuve, respiré profundamente y me dije: "Vero, ya basta."Me recordé que, si había llegado hasta ahí, era por algo. Al hablarme en tercera persona, creé una distancia entre yo y esos pensamientos destructivos. Me recordé a mí misma las veces que había superado obstáculos y los logros que ya había conseguido. Este simple acto de decir "basta" me permitió seguir adelante y abrir la tienda bajo presión, sin dejar que el miedo me paralizara.
2. Demasiado "Fashion" para el Yoga
Cuando empecé a dar mis primeros workshops de Yoga, recibí varios comentarios que cuestionaban mi autenticidad, todo porque me veían "demasiado fashion" para el yoga.
Comentarios "amables" como:
"No pareces yogi."
"¿Estás segura de que el yoga es para ti?"
"Pareces más una modelo que una profesora de yoga."
Esos comentarios despertaron inseguridades que yo ya tenía, y empezaron a rondar mi mente cosas como:
"Tal vez no encajo aquí."
"No soy lo suficientemente 'zen'."
"Quizás no soy una buena profesora de yoga."
Nuevamente, me detuve y me dije: "Vero, ya basta."Me recordé a mí misma que el yoga es mucho más que una apariencia, y que la autenticidad viene de dentro. Recordé mis años de práctica y lo mucho que me había dado, independientemente de cómo me viera por fuera. Hablarme en tercera persona me ayudó a cortar esos pensamientos negativos y a reconectar con la razón por la que empecé a enseñar yoga: para compartir algo que amo, desde mi autenticidad.
3. Demasiado "Yogi" para el Retail
Después de dedicarme al yoga durante años, mi vida cambió radicalmente cuando mi estudio de yoga se incendió (pero eso lo dejo para otro post). Tuve que volver al mundo del Retail. De repente, escuchaba comentarios que decían que ahora era "demasiado yogi" para volver a ese entorno, como si mi espiritualidad y mi carrera profesional no pudieran coexistir.
Frases como:
"¿Cómo vas a gestionar un equipo de Retail con esa mentalidad yogi?"
"Parece que te desconectaste del mundo real."
"A veces, el yoga no te va a salvar en el trabajo."
Esos comentarios me llenaban de dudas. Empecé a pensar:
"Tal vez perdí mi toque para el Retail."
"Ya no soy la misma líder de antes."
"Mi lado espiritual no encaja en este entorno."
Una vez más, me detuve y me dije: "Vero, ya basta."Recordé que mi lado "yogi" no era una debilidad, sino una fortaleza. Me ayudaba a liderar con más empatía y claridad. No tenía que elegir entre ser una líder en el Retail o una practicante de yoga. Podía ser ambas, y de hecho, mi equilibrio entre ambos mundos me hacía única. Hablarme en tercera persona me permitió encontrar esa armonía y continuar liderando con confianza.
El Poder de Hablarte con Amor
Hablarte en tercera persona es mucho más que una técnica: es una forma de detener el ciclo de autocrítica y sustituirlo por una voz interna más amable y objetiva. Si te hablas mal, siempre tendrás la oportunidad de decirte: "Ya basta", de detenerte y tomar el control de tu narrativa interna. Lo que te dices a ti misma tiene el poder de cambiar cómo vives tus experiencias.
Profesionales que Usan Esta Técnica
Esta técnica es muy común en psicología cognitiva y en terapias de control del diálogo interno. También es utilizada por atletas de élite y empresarios para gestionar momentos de gran presión. Al hablarte en tercera persona, generas una distancia emocional que te permite pensar con más claridad y objetividad, reduciendo la intensidad de las emociones negativas.
¿Cómo Puedes Usarla Tú?
La próxima vez que te encuentres atrapada en un ciclo de pensamientos negativos, detente. Usa tu nombre y háblate con amabilidad, como si fueras tu mejor amiga. Di: “Ya basta”, y luego recuérdate tus fortalezas, lo que ya has logrado, y lo que eres capaz de hacer. Verás cómo tu mente comienza a cambiar su narrativa.
Reflexión Final
Esta técnica ha sido clave para mí, desde mis comienzos en el Retail hasta mi vida actual como profesora de yoga y líder de proyectos. Cada vez que siento que la autocrítica intenta apoderarse de mi mente, me digo “Vero, ya basta”, y ese simple acto me ayuda a reenfocar y seguir adelante con más fuerza.
¿Te has hablado mal a ti misma últimamente? Prueba hablarte en tercera persona y observa cómo cambia tu perspectiva. Si quieres saber más sobre esta técnica y cómo me ayudó a gestionar algunos de los momentos más duros de mi vida, te espero en el próximo post del blog.



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