Cuida Tu Mundo Sagrado: La Magia de los Límites
- soulyoguiweb
- 22 nov 2024
- 4 Min. de lectura

No todos tienen acceso a tu templo
Viajar por el mundo por mi trabajo en Retail me ha enseñado mucho sobre las personas. He conocido a gente increíble, apasionada y creativa, pero también a muchas que, sin quererlo, buscan acceso a espacios que no les corresponden. La curiosidad humana es fascinante, pero también puede ser invasiva.
Durante los años, mientras combinaba mi carrera profesional con mi práctica espiritual, me encontré muchas veces con preguntas que iban más allá de lo que estaba dispuesta a compartir:
"¿Cómo encuentras equilibrio con tanto viaje? ¿Qué haces para mantener tu energía positiva? ¿Por qué meditas? ¿Qué tipo de rituales haces como bruja?"
Y aunque algunas de estas preguntas nacen de un interés genuino, muchas otras vienen acompañadas de una energía que se siente… exigente. Como si tuviera que justificar mi manera de ser o validar mi camino espiritual ante alguien más.
Con el tiempo entendí que mi templo interior no está abierto para todo el mundo, ni tiene por qué estarlo. Es un lugar que construí con esfuerzo, paciencia y mucho amor propio. No es un espacio para satisfacer la curiosidad de otros, sino para nutrirme, sanarme y seguir creciendo.
Proteger tu templo no es egoísmo, es amor propio.
Te invito a reflexionar:
¿Quién tiene acceso a tu templo?
¿Cómo decides a quién dejas entrar?
Establecer límites sobre a quién compartes tu magia es un acto poderoso. No necesitas explicarte, solo necesitas ser fiel a ti misma.
No evangelizo: confío en tu poder
Hay una frase que repito constantemente, sobre todo cuando me piden que explique detalladamente mi magia, mis hábitos o mi manera de vivir: yo no evangelizo.
No sé si es porque soy profesora de yoga, meditadora y bruja moderna, pero muchas veces me piden que les dé una especie de "manual" sobre cómo llegar a un estado de equilibrio espiritual.
Me preguntan:"¿Cómo meditas exactamente? ¿Qué haces en tus rituales? ¿Qué puedo hacer para alcanzar lo que tú has alcanzado?"
Y aunque me encanta compartir conocimiento y guiar a quienes genuinamente buscan un camino más conectado, siempre dejo algo claro: el poder no está en lo que yo hago, sino en lo que tú puedes descubrir por ti misma.
Evangelizar sería subestimar tu poder. Donde yo he llegado, tú también puedes llegar, pero tu camino será único, diferente al mío, porque tu magia es única. Lo que puedo hacer es acompañarte, inspirarte, darte herramientas y sugerencias, pero nunca imponerte una forma de ser o hacer las cosas.
Cuando confío en tu poder, también refuerzo el mío. Porque no necesito que nadie me valide, ni necesito convencer a otros de lo que hago. La magia no necesita explicaciones; simplemente, se siente. Y si conectas con tu esencia, lo sabrás.
Fortaleza en los silencios
Una de las mayores lecciones que he aprendido en mi vida, viajando, trabajando y explorando mi espiritualidad, es el poder de los silencios. Vivimos en una época donde parece que todo debe compartirse, explicarse, publicarse. Desde nuestras comidas hasta nuestras emociones más profundas, nos bombardean con la idea de que "si no lo muestras, no existe."
Pero no es verdad. La verdadera fuerza está en lo que no dices, en lo que guardas para ti.
Recuerdo una vez, durante una importante reunión internacional, alguien me dijo:"Siempre pareces tan tranquila, como si nada te afectara. ¿Cómo lo haces?"
Sonreí y respondí algo sencillo: "Porque tengo mis prácticas personales." No sentí la necesidad de detallar mis rituales matutinos, ni mi meditación diaria, ni mis momentos de conexión con la naturaleza. Porque no tenía que hacerlo. Mi mundo interior es mío, y compartirlo o no, es mi decisión.
Los silencios son poderosos porque te recuerdan que no necesitas demostrarle nada a nadie. Que lo que eres y lo que haces tiene valor, aunque nadie más lo vea. En los silencios encuentras paz, fuerza y, sobre todo, conexión contigo misma.
Crea tus propios límites mágicos
Una de las cosas más difíciles, pero también más transformadoras, es aprender a establecer límites. No solo con las personas, sino también con tus propias creencias, con los pensamientos que te limitan y con los hábitos que no te nutren.
En mi vida profesional, aprendí a ser selectiva con los proyectos en los que participo, porque no todo vale la pena si el costo es tu paz interior. En mi vida personal, establecí límites con personas que, aunque las quiero, no siempre entienden o respetan mi camino espiritual.
Un ejercicio que me ayudó a fortalecer mis límites fue imaginar mi mundo interior como un jardín lleno de flores. Me pregunté:
¿Quién está dentro de este jardín?
¿Qué emociones traen estas personas a mi espacio?
¿Qué partes de mi jardín necesitan más cuidado?
Al visualizar mi energía como un espacio físico, fue más fácil tomar decisiones sobre qué quería preservar y qué necesitaba cambiar.
Recuerda: decir "no" también es un acto de magia. Es la forma en la que proteges lo que es realmente importante para ti.
Comparte tus rarezas (o no)
He aprendido a amar mis "rarezas". Mi vida es una mezcla de mundos: el corporativo, el espiritual, el creativo. Y aunque amo compartir ciertas partes de mí, también hay cosas que prefiero guardar solo para quienes realmente saben valorarlas.
Si te han hecho sentir que tus rarezas son "demasiado" o que necesitas explicarlas para que sean válidas, quiero decirte algo: no tienes que justificar quién eres. Tus rarezas son tu superpoder, no una debilidad. Si decides compartirlas, hazlo con quienes te nutran. Y si prefieres no hacerlo, también está bien.
Déjame un comentario: ¿te pasa esto? ¿Alguna vez has sentido que necesitas justificar tu forma de ser? Cuéntamelo, me encantaría leerte y conectar contigo.
🌙 En la próxima entrada del blog profundizaré más sobre cómo establecer límites energéticos y proteger tu paz interior. ¡No te lo pierdas!








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